Vistas de página en total

miércoles, 1 de diciembre de 2010

NO TENGO TWITTER Y ¿QUÉ?

De unos días para acá se ha vuelto casi imposible existir socialmente si no se tiene una cuenta en Twitter repleta de seguidores. La verdad es que si bien es cierto las nuevas tecnologías facilitan las comunicaciones, también es cierto que nos aislan de los otros, fragmentan la sociedad y la hacen más individualista al servicio de los intereses de la globalización y del gran capital.

Hoy es imposible asistir a una reunión de personas de alguna relevancia y que alguien por un minuto preste atención a lo que dice un conferencista, porque una mayoria de la audiencia está está chateando a través de su lap-top en facebook o contestando un mensaje a través de un blackberry, la gente se ha vuelto ciberadicta y tal vez ello es un indicador de que estamos asistiendo a la mayor mutación cultural de la generación de los vivos de hoy.

Es claro que internet vino a revolucionar las tecnologías de la comunicación pero ha hecho más que eso:ha tranformado gran parte de los paradigmas sociales,culturales e incluso políticos que regían la sociedad hasta el siglo pasado.

Internet es un espacio sin puertas ni límites, allí cabe todo, pareciera que lo que no pasa por allí no existe.La identidad es poco importante ante esa pasmosa apertura: todos somos internautas sin rostro, pero al mismo tiempo somos los protagonistas y los creadores de la red.

Una red como Twitter cuenta hoy con más de 175 millones de usuarios que se ha convertido en un foro mundial para políticos,artistas,medios,empresas y ciudadanos comunes.

Particularmente, no me interesa estar hiperconectada, a pesar de lo anticuado que parezca, considero más importante el contacto humano, el poder verle la cara a mi interlocutor y descubrir sus emociones que imaginarme apenas lo que puedo percibir lejanamente a un click de distancia.

Viva Gutemberg y viva MacLuhan, pero abajo tanta hipermediación que nos apabulla y que nos hace sentir vigilados y controlados como en 1984 y El Gran Hermano de Geroge Orwell.

jueves, 18 de junio de 2009


200 AÑOS DE QUÉ?

Por Betty Martínez Salazar
Con bombos y platillos se viene preparando en el país la programación de lo que será el Bicentenario de la Indpeendencia , frente a lo cual historiadores, violentólogos, sociologos y antropológos y periodstas nos preguntamos si de verdad tenemos algo que celebrar o nada que conmemorar.
La reflexión se enfoca en el sentido según el cual la historia de Colombia , no es otra QUE LA DE LOS VENCEDORES Y POCO O NADA QUE VER CON LOS VENCIDOS, INCLUSO EN LOS TEXTOS DE HISOTRIA DE PRIMARIA Y AUN EN LOS DE SECUNDARIA APARECEN REFERENCIADOS CON CANTIDAD DE DETALLES INNECESARIOS LOS HÉREOS QUE NO CONOCIMOS, POR NINGÚN LADAO PARECEN LA SMUJERES, NI LOS INDÍGENAS Y A ESE RESPECTO NOS RPEGUNTAMOS SI DE VERDAd esa historia que se enseña a los estudiantes plagada de BATALLAS Y PERSONAJES CORAJUDOS SE COMPADECE CON LA REALIDAD QUE 200 AÑOS DESPUÉS TENEMOS.
Y la pregunta correcta es qué estamos celebrando?, qué es Colombia como país en el contexto mundial y qué signiicado tiene con respecto a los otros países en el continente?
No voy a ser aguafiestas con la conmemoración que por lo demás debe ser mucho más PROFUNDA ,CRÍTICA Y facilitadora de conciencia histórica, es decir de comprensión de los hechos del pasado, que de derroche de falso patrioterismo, como ocurre con la famoso campaña publicitartia oficial de Colombia es Pasión, en la cual los colombianos se reconocen como los más felices del planeta y cuando se les pregunta a los jóvenes qué significa SER COLOMBIANO, RESPONDEN AL UNÍSONO QUE COMER BANDEJA PAISA, TOMAR AGUARDIENTE, usar la camiseta d ela selección colombia, PONERSE EL SOMBRERO VUELTIAO Y PORTAR LA PULSERA TRICOLOR, ADEMÁS QUE CANTAN A GRITO HERIDO " A MI DEME UN AGUARDIENTE , UN AGUARDIENTE DE CAÑA, DE LAS CAÑAS DE MIS VALLES Y EL ANÍS DE MIS MONTAÑAS, NO ME DE TRAGO EXTRANJERO QUE ES CARO Y NO SABE A BUENO, A MI DEME SIEMPRE LO DE MI TIERRA PRIMERO, HAY QUE ORGULLOSO ME SIENTO DE SER UN BUEN COLOMBIANO".
La hisotria de este país no puede reducirse al facilismo con el cual la línea ideológica del gobierno de turnoquiere imponer su visión de país, para ocultar los actos atroces, las carencias y las mentiras que desde las más rancias élites atrincheradas por dos siglos consecutivos en el poder han sometido al pais al atraso y a la precariedad.
Es hora de repensar el proceso histórico del país con el propósito no solamente de lograr conciencia histórica, sino de alcanzar cultura política.